Cuba enfrenta su peor crisis en 67 años de revolución comunista con solo dos horas de electricidad diaria, escasez de productos básicos, falta de combustibles y agua, además de infraestructura decadente en salud y educación.
El bloqueo petrolero de Donald Trump lleva la isla al borde del colapso: gasolineras cerradas, transporte público mínimo, vuelos cancelados, hospitales sin medicinas que suspenden tratamientos.
Los apagones se extienden cada vez más en esta situación que cuestiona cuánto más aguantará la sociedad cubana.