La Conmebol y la AFA emitieron un comunicado confirmando la cancelación del partido amistoso entre Argentina y España, conocido como la finalísima, porque la UEFA rechazó jugar el 31 de marzo.
Tras insistencia de la UEFA, Conmebol y AFA habían aceptado jugar en el Bernabéu el 27 de marzo, pero Conmebol objetó la fecha y propuso el 31. También se sugirió una sede neutral en Roma, Italia, nuevamente pidiendo el 31 de marzo, pero la UEFA lo rechazó.
El panel criticó la falta de voluntad de la UEFA y España para ajustar calendarios, señalando un intento de ventaja al proponer Madrid como sede no neutral. Lionel Scaloni, técnico argentino, había expresado dudas públicamente sobre jugar contra España antes del Mundial.
Los panelistas coincidieron en que los calendarios internacionales son complejos, pero lamentaron la cancelación pese a la proximidad de los equipos.