El equipo de Chelsea, con Enzo Fernández en el medio, realizó la arenga habitual en el círculo central de la cancha, pero el árbitro estaba parado allí y no sabía qué hacer.
La imagen se viralizó por la expresión del árbitro y generó comentarios humorísticos sobre replicarlo en clubes argentinos como Barracas para que el rival escuche las instrucciones.