Allah, conocido como Al-Karim, el más generoso, da vida, sentidos y necesidades a la humanidad sin requerir nada a cambio.
Sus favores son innumerables, multiplica las recompensas por buenas obras y perdona pecados, permitiendo el uso de toda la riqueza terrenal para beneficio humano.
Al-Karim otorga bendiciones por igual a creyentes e incrédulos en este mundo, sin considerar retribuciones, demostrando verdadera generosidad absoluta.