Adrián Rocco, representante de Carlos Tevez y otros jugadores de Boca Juniors, perdió el control de su vehículo en Avenida Pueyrredón y French, en Recoleta, e impactó contra un auto estacionado. El choque ocurrió entre las 5 y las 6:30 de la mañana, sin que se le realizara test de alcoholemia a pesar de que testigos lo vieron tambaleante. Rocco abandonó la escena y envió a un tercero para manejar los trámites con la grúa.
El auto estacionado quedó incrustado en un poste de luz, con la rueda trasera en el aire y daños estructurales graves. Su dueña, Karina, se enteró del siniestro por el móvil periodístico mientras visitaba a su madre internada en el Sanatorio Anchorena, a metros del lugar. La policía le informó del choque, pero gracias al equipo periodístico obtuvo datos del responsable.
Karina relató que dejó el vehículo allí por la urgencia de cuidar a su madre y planeaba moverlo a una cochera. El impacto destrozó la rueda delantera derecha del auto de Rocco, activando ambos airbags, pero el daño al estacionado fue mucho mayor. No hubo contacto de Rocco ni su entorno para ofrecer ayuda o reparación, dejando a Karina sin respuestas sobre el seguro.
Los conductores del estudio cuestionaron la actitud de Rocco, destacando que no dejó datos ni esperó, y especularon sobre posible exceso de velocidad en la curva. Las cámaras de seguridad podrían determinar si pasó semáforo en rojo o excedió el límite de velocidad. Sin prueba de alcohol, el seguro podría complicarse para la víctima.