Manuel Adorni, jefe de gabinete, protagoniza una polémica imagen junto a su familia abordando un avión privado rumbo a Punta del Este. Las grabaciones cercanas del aeropuerto despiertan sospechas sobre quién las filtró, posiblemente desde un despacho oficial, y generan preguntas sobre el pago y la justificación del viaje en un contexto de fetiche político por los aviones privados.
El gobierno libertario cierra filas en apoyo a Adorni con mensajes del presidente Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, pese a que la Procuraduría de Investigaciones Administrativas inicia una pesquisa. El conductor del programa, quien conoce personalmente a Adorni y lo considera una gran persona, critica las falencias en las explicaciones del funcionario, como decir que se fue a 'deslomar a Nueva York', en un país con trauma por la corrupción política.
Se compara con prácticas pasadas de gobiernos como los de Carlos Menem y Alberto Fernández, donde volar en aviones presidenciales era común, pero el actual discurso anti-casta de Milei eleva la vara. Adorni pagó 940 dólares por pasajero, similar a un vuelo comercial, aunque persisten dudas sobre el uso de fondos públicos y la necesidad de transparencia total para servidores públicos.
El análisis destaca la transgresión en el estilo de Adorni, su rol como vocero mileísta y la presión simbólica que genera cualquier imagen de funcionario en avión privado, especialmente ante esfuerzos ciudadanos por el ajuste económico.