Abogados penalistas analizaron el testimonio obtenido por Ramiro Fornataro sobre un segundo robo sufrido por un amigo de un testigo a manos de Luciana Martínez en enero. El amigo conoció a Luciana en un boliche de Palermo, la llevó a su casa en Bajo Belgrano y al día siguiente le faltaban dólares ahorrados para comprar un auto, pero no denunció por vergüenza.
Los letrados Miguel Ángel Perrota, Alfredo Droqui y Gastón Francone coincidieron en que el testimonio sirve para la investigación, ya que el amigo puede declarar como testigo sin necesidad de denunciar. Recomendaron citar al testigo, cruzar datos con cámaras de seguridad del boliche Maquena y buscar antecedentes de modus operandi similar en la zona, además de analizar el pasaporte robado al turista norteamericano Cristian Wagner.
Perrota, licenciado en investigación criminal, examinó las marcas en los antebrazos de la víctima y determinó que se trata de un eritema por fricción o pellizco, no hematomas graves por sujeción, ya que faltan lesiones opuestas y el color es reciente. Cuestionaron también la identidad del representante visto en videos, ya que su fisonomía y gestos difieren de Cristian Wagner, sugiriendo posible coautoría o encubrimiento.
El panel debatió si Luciana recuperará la libertad tras declarar ante el juez del Juzgado Criminal 24, considerando la carga mediática y posibles más víctimas. Diego de Luca reportaba desde el boliche Maquena, donde todo comenzó la madrugada del sábado con el encuentro entre Luciana, su manager y el turista.