En una recopilación de las mejores bromas, una víctima recibe una caja, la abren y pierde el equilibrio encerrada adentro.
Hay que ser maldito para estas bromas, dice el conductor, mientras la persona no entiende nada y se desorienta completamente.
La caja parece inofensiva al principio pero termina en caos total para la víctima.