El infectólogo Tomás Orduna explicó que una nueva subvariante H3N2 del virus influenza A, detectada en Europa y EE.UU., aumenta su transmisibilidad. Aunque no es una mutación pandémica como la de 2009, golpeó fuerte en mayores de 60 años donde la vacuna fue menos eficaz, pero protegió bien a menores de 20.
Recomendó vacunarse a todos, junto con medidas como aislamiento de enfermos, higiene de manos y no ir a trabajar con síntomas respiratorios, aprendidas de la pandemia.
Orduna bajó la temerosidad al compararla con mutaciones menores anuales, pero enfatizó mejorar la protección. Ante síntomas como dolor corporal sin fiebre en niños o adolescentes, aún no se confirma si es esta cepa.