En la Tercera Guerra del Golfo, que cumple 15 días, Estados Unidos e Israel enfrentan el cierre del Estrecho de Ormuz por Irán, quien lanza misiles y drones aunque agota sus stocks. Los sistemas de defensa como Patriot se agotan rápidamente para ambas partes, con EE.UU. moviendo unidades desde Asia-Pacífico.
Donald Trump ve beneficio en la suba de precios del petróleo por ser gran productor estadounidense, pero el conflicto favorece más a Rusia y Vladimir Putin, ya que EE.UU. permite ventas a India, aliviando sanciones y financiando su industria militar.
Esto perjudica a Ucrania, en guerra de desgaste sin el apoyo total de EE.UU. como en la era Biden, y a Europa, que paga más energía mientras sostiene el esfuerzo ucraniano. Los europeos ven caer su confort por los altos costos.
El analista Juan Bataleme explicó que Irán produce armas por licencia, beneficiando antes a Rusia en Ucrania con drones, pero ahora Rusia gana con ingresos petroleros del conflicto.