Robertito, reportero en Lollapalooza, sigue quejándose en vivo por no poder entrar al lounge de prensa sin café ni acceso, pese a cubrir el festival durante horas, y culpa insistentemente a Silvana Gómez Caje como responsable.
Entre risas y anécdotas, entrevista a fans disfrazados de Chappell Roan que cantan sus hits como Pink Pony Club, menciona colarse en autos como Cacho Castaña, estar mareado por zamba y criticar la falta de gentileza mientras promete volver para Pablo Londra.
El equipo en estudio elogia su ingenio para estar en todos lados y bromea sobre su venganza si no aparece el café, cerrando el segmento con la promesa de retomar cuando ingrese al lounge.