El cierre del Estrecho de Hormuz por ataques iraníes disparó el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares esta semana. Estados Unidos levantó sanciones al petróleo ruso para contener la suba y llamó a países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido a enviar buques de guerra para mantener abierta la vía navegable vital para el comercio mundial.
Donald Trump insistió en que las fuerzas estadounidenses destruyeron el 100% de la capacidad militar de Irán, aunque reconoció que aún lanzan drones y misiles aislados. Washington busca garantizar el tránsito seguro pese a las restricciones artificiales impuestas por Teherán.
La medida responde al impacto en los mercados globales, con el Departamento de Energía liberando reservas estratégicas para apaciguar la volatilidad.