El Pentágono ordenó el traslado del buque USS Tripoli desde Japón al Golfo Pérsico para reforzar la presencia en el Estrecho de Hormuz, ante ataques iraníes con drones a petroleros que afectan el 20% del petróleo mundial. El buque, con capacidad para 2.500 marines, 20 F-35B y 45.000 toneladas de carga, demorará 10-14 días en llegar.
La medida responde a un ultimátum de Donald Trump tras ataques a una isla clave: si Irán amenaza barcos en el estrecho, la respuesta será letal. Tres barcos estadounidenses actuales no bastan, y este despliegue es el mayor en 20 años con lo más moderno del arsenal yankee.
Trump enfrenta presión interna de republicanos en año electoral y, sin reelección posible, busca finalizar el conflicto rápido para evitar impactos en comercio e inflación global.