Tras el cierre del programa, el panel mantuvo una charla distendida y humorística sobre bombones de Matthew, expresando admiración por su calidad y sabor.
Conversaron sobre problemas prácticos con el vestuario, como el micrófono sin dónde sujetarlo, la falta de corpiño, bombacha sin bolsillos y necesidad de ajustes en el gardena o cierres falsos, todo con risas y exclamaciones como "¡Inferno!" y "¡Boludo!".