Los ex participantes debaten las ventajas de la experiencia televisiva en Gran Hermano, destacando a Andrea del Boca como actriz que maneja cámaras desde el primer día con un almohadón y conoce el formato perfectamente.
Panelistas señalan que Andrea entró siendo ella misma, de vuelta de muchas cosas, y sigue fiel a su estilo pese a conocer todos los "gran almohadones" del programa. Critican que participantes con tele parecen tener timing superior, pero aclaran que la experiencia de vida enriquece y no solo la cámara cuenta.
Se menciona que ser actriz es una herramienta espectacular en el reality, y que Andrea apeló a eso sin cambiar su personalidad.