Alberto Levos, padre de Paulina Levos, victimizada en un femicidio en Tucumán en 2006, reveló detalles del juicio que se realiza después de 20 años contra la expareja de su hija, César Soto, por el crimen, y Sergio Caleñú, hijo del secretario privado de José Jorge Alperovich, por encubrimiento.
Virginia Mercado, última persona que vio con vida a Paulina, confirmó en el juicio que aquella noche del 26 de febrero de 2006 tomó un remis en la zona del Abasto para dirigirse al domicilio de Soto en Estados Unidos al 1200, tras dejarla a ella en Rioja 400. Mercado también declaró que Paulina estaba aterrorizada por los celos y amenazas de Soto, quien la había intentado estrangular previamente y la amenazó con matarla si la veía con otro.
Alberto Levos relató que desde el primer día denunció a Soto como sospechoso por violencia previa, pero la justicia tucumana demoró el proceso amid una maniobra de encubrimiento orquestada en la casa del exsecretario de Seguridad Eduardo Dilella, condenado por encubrimiento. Pruebas telefónicas ubican a Caleñú en la zona del crimen, y varios funcionarios policiales y el fiscal Carlos Albaca recibieron condenas por obstruir la investigación.
El caso impulsó leyes de asistencia a víctimas y protección de testigos en Tucumán, aunque tardaron 18 años en reglamentarse. José Iniesta, desde el lugar del último avistamiento, destacó las autopsias que confirman estrangulamiento, coincidente con la agresión denunciada por Mercado.
El programa prometió seguir el juicio en sus etapas finales, destacando el esfuerzo de la familia Levos por justicia tras dos décadas.