Mora Godoy, embajadora del tango, bailó con el presidente Barack Obama rompiendo el protocolo diplomático en un evento transmitido en vivo que generó una repercusión mundial, con su celular explotando de mensajes por tres días y cobertura en todos los periódicos.
La bailarina, formada en el Teatro Colón, relató cómo actuó de forma natural al invitarlo a bailar, lo que provocó que le quitaran el champán inicialmente por temor a represalias de la embajada de Estados Unidos, aunque después se lo devolvieron y todos quedaron contentos. Su compañero de baile sacó a Michelle Obama para equilibrar el momento, y ella ovacionó el show.
Godoy contó sus 17 visitas a China, donde bailó con Xi Jinping en la Gran Muralla pese a la niebla, y lleva el tango a Rusia, Japón y Europa. Se cuida con gimnasio, fierros y ensayos diarios para mantenerse vigente, superando problemas de peso del Colón gracias a su metabolismo y rutina.
Transgresora desde el inicio, fusiona tango con ballet, jazz e inteligencia artificial en shows, como el homenaje a su papá con fotos recreadas bailando Adiós Nonino. Anuncia función única el 5 de abril en el Teatro Colón de Mar del Plata y estreno en un teatro reabierto en Buenos Aires con perfil tanguero, producido por Héctor Caballero.
Como empresaria militante del tango, impulsa becas gratuitas de ocho semanas para bailarines vulnerables, formándolos profesionalmente e incorporándolos a shows para darles salida laboral en tiempos difíciles.