Javier Milei aclara que no existen planes sociales técnicamente, sino una expresión coloquial que confunde programas sociales con prestaciones de seguridad social como jubilaciones y pensiones, que son derechos por ley.
Exige que la política social sea medible, transparente y no opaca.
Panelistas debaten con críticas: lo tildan de peronista al revés, señalan hipocresía kirchnerista al cambiar nombres pero hacer lo mismo, y lamentan explicaciones que tratan al público de pelotudo.
Intercalan anécdotas como cuando Carmen Barbieri se desmayó y banter sobre desilusiones argentinas tras 70 años de políticos boludos.