Más de 1.200 personas murieron en Irán por bombardeos de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras civiles, militares, nucleares y petroleras desde el inicio de la guerra.
Un ataque el 7 de marzo a un depósito de petróleo en Teherán generó una nube tóxica con riesgos para la salud y contaminación ambiental, mientras un bombardeo cerca de una escuela en Minab dejó 175 muertos, mayormente niñas, usando misiles Tomahawk según The New York Times y Bellingcat.
En Líbano, tras la intervención de Hezbollah, Israel causó cientos de muertos incluyendo 80 niños y desplazó a más de 700.000 personas.
Los ataques a petroleras y bloqueo del Estrecho de Ormuz generan un conflicto económico global que afecta especialmente al Golfo.