Macaulay Culkin y Brenda Song sellaron la compra de una mansión valorada en 10 millones de dólares en Sherman Oaks, Los Ángeles, dejando atrás su residencia en Toluca Lake para ganar más espacio y privacidad.
La propiedad cuenta con 948 metros cuadrados, 6 habitaciones y 9 baños, un diseño elegante con cocina de chef profesional, escalera dramática, chimenea de ladrillo, sala de juegos con billar, gimnasio y cancha deportiva.
El panel destacó detalles como los almohadones tejidos por Culkin y cuestionó cómo acumuló tanta fortuna post-Mi Pobre Angelito, bromeando sobre repeticiones de la película y cursos vendidos, mientras ironizaban sobre el tamaño excesivo para una pareja sin hijos.
Los conductores se rieron del lujo absoluto, del pool en el ático y de la necesidad de invitar amigos para llenar las habitaciones, en una charla chimentosa llena de humor y sorpresa por el gasto.