Juneau, capital del estado de Alaska, se presenta como un paraíso al norte de Estados Unidos con una travesía en crucero por canales interiores, glaciares imponentes y poblados llenos de historia. La mejor temporada para visitarla va de abril a septiembre, ideal para descubrir su archipiélago fronterizo con Canadá y tótems ancestrales de culturas nativas de hace 14.000 años.
La ciudad, ubicada a la vera del canal Gastineau, tiene unos 35.000 habitantes que se triplican en temporada alta por turistas. Surgió de pioneros como buscadores de oro, cazadores de pieles y pescadores de salmón, conservando poblados encantadores, hoteles antiguos de mineros desde 1881 y joyerías con oro en bruto aún extraído de minas activas.
El reportaje muestra calles con edificios de madera del siglo XIX restaurados, ahora restaurantes y bares temáticos del 1800, bajo un clima variable de sol, lluvia y niebla. Una atracción clave es el teleférico cerca del puerto que ofrece vistas panorámicas del canal, la ciudad y senderos al monte Roberts a 1.200 metros, con tótems originarios y bosque puro.
El casco antiguo honra a Joseph Juneau, primer buscador de oro, con comercios accesibles desde el puerto de cruceros donde joyeros confirman producción actual de oro para piezas populares de Alaska.