El cierre del Estrecho de Hormuz por Irán impacta duramente a aliados de Estados Unidos como Japón, que depende del 72% de su petróleo de esa ruta, India con el 50%, Corea del Sur con el 65% y China con el 50%, mientras Europa recibe el 18% y Estados Unidos solo el 2%, lo que explica la menor preocupación de Washington.
Panelistas destacaron la estrategia defensiva de Irán ante la invasión militar de Estados Unidos e Israel, que atacaron islas petroleras iraníes como Barain, responsable del 90% de sus exportaciones, en medio de una escalada con ataques a buques civiles que elevaron el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. Mostraron mapas de ataques iraníes en rojo y de EE.UU./Israel en azul, subrayando complicaciones adicionales por hutíes en Yemen y piratas en Somalia que encarecen seguros y afectan la economía global.
Donald Trump instó a aliados a enviar buques de guerra para garantizar el tráfico y pidió a China ayuda para desbloquear el estrecho, mientras Europa busca petróleo ruso alivio de sanciones. Criticaron la pasividad de Rusia, China y países latinoamericanos como México, Colombia y Brasil, que emitieron un comunicado tibio por el diálogo sin unidad frente a la "extorsión" trumpista.
Enlazaron el conflicto con intereses argentinos: el control del Paso Drake en Tierra del Fuego como ruta bioceánica alternativa si cierra Panamá, la recuperación de Malvinas y reclamos antárticos superpuestos con Chile contra Reino Unido, aliado de Israel. Lamentaron la falta de geopolítica oficial y mencionaron candidatos argentinos a ONU como Rafael Grossi, promocionado por Javier Milei.
Denunciaron hipocresía occidental al aliarse con monarquías totalitarias como Bahréin (base de Quinta Flota EE.UU.), Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait y Jordania, pese a su crueldad, priorizando control de rutas comerciales y recursos sobre democracia.