Los invitados de Sábados con Jey confiesan creer en fuerzas del más allá, brujas, gualichos y médiums serios, aunque reconocen muchos chantas en el ambiente.
Uno relata anécdota en Lanús donde una médium entró en trance como Carlito Bala con ojos blancos, dejando al grupo pensando en secuestro tras golpes en rejas. Otro elogia una vidente de Bariloche que acertó predicciones personales, y defiende el tarot gitano por decir siempre cosas lindas.
Critican horóscopos genéricos de diarios que prometen viajes bloqueados por pandemia, y bromean con Urano y Júpiter en charlas astrológicas vagas que suenan como "viajes interiores". Marita Ballesteros niega leerlos pero admite manías leves.