Las inundaciones en La Madrid, Tucumán, dejaron un pueblo fantasma con 10.000 personas sin nada tras dos metros de agua que se llevaron casas, recuerdos y memorias familiares. El agua bajó considerablemente, pero reina la desolación mientras vecinos vuelven a lo que queda de sus hogares en un pueblo laborioso del campo.
Carlos Estrione reporta en vivo la falta de autoridades visibles, con ayuda viniendo de departamentos cercanos y donaciones de leche en polvo, pañales, ropa, frazadas y productos de limpieza para la reconstrucción. El programa dedicó su emisión a Rita, una mujer de 60 años que cocina para sobrevivir y perdió todo; la colecta pasó de 21 a 30 millones de pesos gracias a la audiencia.
Rompieron la ruta 157 para drenar el agua, instalando un puente de campaña de Gendarmería, aunque un vecino Rodrigo acusa demora intencional para maximizar ayudas nacionales. Vecinos como Rodrigo sobreviven con fogones y cuidan mascotas en techos, caminando kilómetros para volver a ruinas marcadas por el nivel del agua.
Conductores destacan el impacto emocional de perder la historia vital y llaman a donaciones continuas.