Honor presentó en el Mobile World Congress de Barcelona su smartphone robot Pong, equipado con un brazo robótico y cámara gimbal similar al Osmo Pocket que emerge del cuerpo del dispositivo para estabilizar videos y selfies.
La cámara robotizada gira 60 grados horizontal y verticalmente, permite hablarle al teléfono para que te mire, realiza seguimientos autónomos con inteligencia artificial y responde como un asistente tipo Gemini o ChatGPT.
El concepto es plegable, ultra delgado y genera gran impacto en la feria de conectividad; integra el gimbal con el celular para estabilidad incluso en movimiento, y saldrá a la venta este año aunque sin precio anunciado.
Funciona como trípode para video frontal o trasero, con estabilizador que gira en todas direcciones.