Gustavo Massi, hermano de Carmiña Masi, repudió públicamente los comentarios racistas de su hermana que la llevaron a la expulsión de Gran Hermano. En una entrevista vía Zoom con el panel de Intrusos, aclaró que está en contra del racismo, pidió disculpas en nombre de su familia y afirmó que fue un "chiste de mal gusto" que ella manejó mal dentro de la casa.
Santiago del Moro había desmentido previamente haber llamado personalmente a Carmiña para invitarla al reality, aclarando que solo le pasó un contacto en diciembre y que la conoce de apariciones en América, pero nunca la recomendó. El panel criticó duramente la actitud "soberbia y asquerosa" de Carmiña al salir expulsada, destacando sus dichos discriminatorios contra Mavinga y el guaraní.
Gustavo defendió que su hermana no es mala persona pese a su personaje polémico en Paraguay, donde trabaja en TV y radio en el programa Caos, pero admitió que se equivocó gravemente y que no está pasando bien emocionalmente. El panel lo cuestionó sobre si fue consciente de las cámaras, si pide disculpas reales y si tiene patrimonio para enfrentar demandas, a lo que respondió que no es millonaria y que confía en que pedirá perdón.
Gustavo reiteró que el público paraguayo es amable y rechaza el racismo, y que en Paraguay la expulsarían igual. Admitió que Carmiña genera polémica para su perfil mediático, como peleas pasadas con Moria Casán, Ricardo Pachano y Larisa Riquelme, pero negó vergüenza aunque le da pena, y no suavizó su postura crítica.