El gobierno nacional respaldó públicamente a Manuel Adorni con una catarata de tuits desde el presidente hacia abajo, asegurándole apoyo total en medio del escándalo por el viaje de su esposa en el avión presidencial. Algunos funcionarios optaron por no pronunciarse ni renunciar, mientras el panel criticó la falta de control de daños y la aparición mediática de Marcelo Grandío que enfureció a Casa Rosada.
Adorni admitió previamente que su frase "deslomar" fue un furcio desafortunado, pero el error radica en las violaciones normativas que generaron investigaciones judiciales y dudas sobre su candidatura a jefe de Gobierno de CABA. El panel coincidió en que ningún funcionario está por encima de la ley, evocando anécdotas como San Martín y las espuelas.
La sucesión de errores compartidos, incluyendo la sugerencia de llevar a la esposa por falta de pasaje pese a su compra de 5.300 dólares, cimbroneó políticamente al gobierno y eclipsó otros temas internos como Argentina UIC. El impacto simbólico y legal persiste, con revisiones de gastos inminentes en Justicia y medios.
En redes, se acusa al periodismo de ser funcional al kirchnerismo, pero el panel defendió su rol anticorrupción sin crucificar a Adorni, aunque la palabra "deslomar" lo perseguirá meses en memes y chistes.