Flor Peña explotó contra los panelistas del programa durante un cruce tenso, acusándolos de usar un tono agresivo y plantar dudas sobre su relación de pareja con preguntas malintencionadas que impactan su vida personal. La actriz reclamó bajar el tonito y negó victimizarse, mientras defendía que no se copia en las devoluciones con su pareja Marcelo.
Ángel de Brito intervino defendiendo su rol como periodista y cuestionando si las preguntas son por maldad, mientras otros panelistas como Agustín Lizardo y Federico replicaban que es parte del trabajo exponer la vida personal que ellos mismos traen al aire. Flor insistió en que tales intervenciones provocan peleas reales en la calle con su novia y afectan su intimidad.
El intercambio escaló con interrupciones constantes, reclamos de no maltratar y acusaciones mutuas de paranoia y falta de inteligencia, destacando tensiones internas en el panel sobre ética periodística y jerarquías en el programa.