Lucas, exnovio de Luana Fernández, utilizó el derecho a réplica en Gran Hermano para acusarla de infidelidades múltiples con amigos y su amiga mientras él viajaba, revelando que Luana mantenía una "vida paralela" y que tenía pruebas de todo, lo que la dejó shockeada y pidiendo volver juntos, aunque él lo rechazó.
Luana se defendió alegando sentimientos por otra persona en la casa y que siempre le hizo mal la relación, pero Lucas la confrontó por cortarlo públicamente por streaming de forma poco valiente, humillándolo ante todos y mencionando coqueteos con un chico dentro de la casa.
El panel del programa debatió intensamente la validez del derecho a réplica, cuestionando si rompe el aislamiento de la casa como en Italia donde piden consentimiento previo, si Luana consintió recibirlo y si temas privados de pareja deben exponerse públicamente en el reality, con opiniones divididas entre reglas del juego y falta de ética.
En exclusiva, la familia de Luana (abuela, hermana y tío) repudió la exposición pública, describiéndola como "triste y angustiante", innecesaria para un tema privado aunque no niegan razones de Lucas a quien quieren, destacando el shock de Luana que bailaba contenta y no procesó las acusaciones, y aclararon que su descargo en Instagram busca respeto sin atacar a producción, Telefe ni Lucas.