La nueva ley de modernización laboral entró en vigencia el viernes pasado para el ámbito privado, pero no modifica las edades jubilatorias mínimas que siguen en 60 años para mujeres y 65 para hombres con 30 años de aportes registrados, desmintiendo rumores sobre un aumento a 70 años o eliminación de pensiones por viudez.
La periodista Clarita explicó que no se tocan regímenes especiales ni diferenciales, y aclaró confusiones por la posibilidad de extender el trabajo hasta los 70 años en el sector privado o 65 para mujeres mediante un acuerdo con el empleador, amparado en el artículo 19 de la ley previsional, práctica común desde hace años que permite seguir cobrando salario y aportando.
Durante esos años extras se siguen aportando al sistema previsional de manera idéntica, lo que genera más años de servicio y un haber jubilatorio mayor al calcular el monto inicial, ya que la diferencia entre 30 y 45 años de aportes impacta significativamente en el bolsillo del jubilado.
Clarita respondió consultas del público sobre si el empleador obliga a trabajar más allá de la edad mínima, confirmando que nadie puede forzar la jubilación antes de los 60-65 años, y el cálculo del haber se actualiza mensualmente como siempre.