La Habana admitió conversaciones con Washington para abordar diferencias bilaterales en medio de un asedio petrolero que causa falta de alimentos y apagones generalizados en Cuba. El presidente Miguel Díaz-Canel se mostró abierto al diálogo, pero mantuvo opacidad sobre el contenido por su sensibilidad.
En las calles, la población pide acuerdos ante más de dos meses de crisis, con apagones previstos para el 61% de la isla este viernes. Díaz-Canel enfatizó buscar soluciones por la vía del diálogo.