El programa inicia la segunda hora mostrando los problemas habituales que enfrentan los cronistas durante transmisiones en vivo, especialmente en coberturas de tormentas donde se les vuela todo y se mojan completamente.
En uno de los clips, un elefante molesta insistentemente al periodista que intenta informar desde el lugar de los hechos, obligándolo a continuar a pesar de la interrupción animal.
Otro video captura a una cronista expresiva y contenta transmitiendo bajo una lluvia torrencial que la empapa por completo, demostrando la determinación para seguir adelante en condiciones adversas.
El conductor destaca que estas situaciones ocurren constantemente en la televisión en directo, invitando al público a disfrutar de las imágenes espectaculares del fin de semana.