La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado argentino en junio de 2025 por encubrir el atentado a la AMIA durante el gobierno de Carlos Menem, al destruir pruebas y plantar evidencias falsas en los primeros 10 años.
El periodista Horacio Lutzky reveló nexos entre agentes iraníes y el gobierno de Menem en el contrabando de armas argentinas a Bosnia en los 90, pagado por Irán pese a sospechas en atentados como la Embajada de Israel en 1992, AMIA en 1994 y Río Tercero. Agentes iraníes fueron alojados en Buenos Aires y se omitió su rol en la guerra de los Balcanes, donde EE.UU. presionó contra Serbia aliada de Rusia.
Lutzky detalló complicidades de la SIDE, que conocía movimientos iraníes: el chofer de Mohsen Rabbani era agente encubierto, teléfonos de la embajada iraní pinchados 60 días antes del atentado y grabaciones destruidas. El gobierno negoció con Irán, dejó salir a Rabbani post-atentado y conexiones inconfesables involucraron carapintadas, montoneros y JP con la embajada iraní.
La Corte ordenó investigar el encubrimiento real, dar verdad y justicia a víctimas, pero el Estado no cumple. Lutzky, autor con Miriam Lewin de libros y serie sobre DIOXIN, recomendó su obra que expone complicidades de inteligencia policial en los peores atentados argentinos.