El comedor La Esperanza de San Antonio de Pilar celebra 10 años ayudando a más de 140 personas diarias en un barrio humilde con cartoneros y trabajadores en negro.
Liliana Pérez y su equipo de voluntarios iniciaron el proyecto con una indemnización para armar un salón que ofrece comida, talleres recreativos, educativos y de salud, además de ser un punto de contención.
Los colaboradores destacaron el amor y el corazón detrás del trabajo, con testimonios de voluntarios como un profesor de taekwondo que enseña alternativas de vida.
La conductora enfatizó la importancia de poner corazón, mente y cuerpo al servicio del otro para alimentar un futuro mejor y mantener la esperanza.