La situación en La Madrid, Tucumán, sigue crítica con agua y lodo persistentes pese a roturas en la ruta para drenar. El reportero Carlos Estrione muestra en vivo cómo la falta de ayuda estatal deja a los vecinos desamparados, como Víctor, quien clama: "Mientanme, aunque sea" para tener esperanza, ya que nadie llegó a asistirlos.
Se observa fumigación por plagas de bichos debido a la humedad, pero escombros se tiran en basurales a cielo abierto atrayendo ratas y riesgos ambientales. Gente con pecheras del gobernador y ministro del Interior reparten ayuda en propaganda política en medio de la tragedia, mientras el gobierno provincial emite comunicado falso de que "las familias vuelven con apoyo provincial", invisible en el terreno.
Alerta por nuevas lluvias tras 170 milímetros caídos en un día, equivalentes al 70% anual, con riesgo de crecida del río. El pueblo carece de electricidad y policía: ni patrulleros ni defensa civil en calles, solo uno en la ruta 157; vecinos temen robos confirmados durante la inundación, con miserables robando fotos familiares.
Obras de entubamiento de 2017 no continuadas llevan a roturas reactivas en la ruta para escurrir agua, que alcanzó casi dos metros en casas. Tiendas de campaña precarias albergan gente a 500 metros de la salida, con alto riesgo de enfermedades por condiciones insalubres y oscuridad inminente.
Intendencia y gobierno provincial calificados de "cero" por ausencia total, cuarta inundación sin previsión urbanística, dejando a familias sin nada salvo animales salvados.