El artista, en su primera participación en el escenario pampeano de la Fiesta Nacional de la Guitarra en Dolores, comentó con humor el calor intenso gritando "¡Qué calor, un culiao!" y consultó al público si seguían con el show, confirmando que sí.
Envió un beso grande a la gente de la TV Pública, resaltando que transmitían en vivo para todo el país, y agradeció efusivamente a Dolores por el recibimiento cálido. Interactuó preguntando si sonaba bien y si estaban listos para bailar, armando una pista en el lugar.
Anunció canciones para cantar fuerte y entonó fragmentos como "Y decidí dejar aquella ilusión en manos del canista", seguido de más letras festivas preguntando si alguien especial estaba presente esa noche.
Buscó un amor en el escenario, agradeció a la Intendencia por invitarlos y esperó volver pronto. Anunció la ronda final para despedirse de a poquito, pidiendo palmas intensas a Dolores mientras la banda largaba el tema.
Cantó sobre ser de la universidad de la alegría y el canto, mencionando ciudades como Ferna, Navarra, Córdoba y Zapita, cerrando el segmento con energía junto al público.