Los ataques de Irán a Qatar amenazan la producción y exportación de gas natural licuado, del que Qatar representa cerca del 20% del comercio mundial.
La región produce más del 30% del gas global, y el cierre del Estrecho de Hormuz junto con impactos en puertos y plantas qataríes elevará precios del gas, afectando electricidad, industria química y fertilizantes en Europa y Asia.
Expertos describen la estrategia iraní como guerra asimétrica, presionando comercialmente mientras EEUU e Israel responden militarmente. Se especula sobre minas en el estrecho para bloquear navegación.
Qatar, con relaciones ambivalentes, alberga una gran base estadounidense pero mantenía lazos con Irán; ahora sufre ataques pese a ello.
Soluciones diplomáticas o militares se vislumbran en próximos días para reabrir rutas vitales.