Ángel de Brito reveló que el rating lo ocupa y preocupa porque mantiene a LAM al aire con éxito y permite exigir más presupuesto.
Defendió el rating como la única medición disponible para saber qué quiere ver la gente y rechazó que sea una mala palabra, aunque está demonizado.
Destacó que LAM lidera el ranking diario toda la semana y es el número uno de su género en América.
Ante la idea de trabajar en un canal de último puesto, respondió que ni loco renunciaría de inmediato.