Ángel de Brito recordó con cariño a Lucho Avilés, con quien compartió horarios en cable y tuvo una pelea cuando surgió el programa BDB que lo dejó sin trabajo temporalmente.
De Brito contó que Lucho se fue de vacaciones y BDB iba a durar dos meses, pero funcionó y lo extendieron, enloqueciendo a Avilés y rompiendo su buen vínculo con barbaridades mutuas en pantalla.
Posteriormente se reconciliaron, hicieron un intercambio de notas exitosas, pero el programa de Avilés terminó en quilombo con panelistas, dejando solo a Lucho conduciendo hasta el fin de su carrera en TV.
De Brito enfatizó que respeta mucho a Avilés pese a los roces.