Ángel de Brito se sinceró en una entrevista exclusiva sobre sus orígenes humildes en la zona sur de Buenos Aires, donde creció en Temperley y estudió en escuelas locales como la número 36 y el Instituto Lomas.
Reveló que soñaba con la televisión desde chico, leía diarios como Clarín y La Nación, cursó periodismo en la Universidad de Lomas junto a figuras como María Julia Oliván, y arrancó su carrera en programas de teatro con Laura Ubfal en Radio 10.
Contó anécdotas de su paso por ciclos con Viviana Canosa, Jorge Rial y Marcelo Tinelli, admitiendo que se adapta al medio y al público, y que se hace el malo para buscar títulos picantes sin ir del todo al hueso.
Desmintió historias falsas como pintores o extorsiones a su nombre, incluyendo casos con Corralón, y confesó preocuparse por la pérdida de lucidez más que por la edad, mientras bromea sobre sus excesos y su rechazo a ser abuelo.
La charla fluyó amena, con risas y confesiones, destacando su frontalidad y éxito en los ratings de América.