Daniel Esteban Godoy, el amigo herido en el gatillo fácil que mató a Juan Cruz Leal, calificó de 'asesino' al policía de civil que les disparó sin explicación lógica mientras iban en moto a jugar fútbol en Merlo. El agente, que viajaba con su novia, derrapó, se tiró al suelo y abrió fuego con cuatro balazos: tres impactaron en Juan Cruz, causándole la muerte por desangramiento en el hospital de Ituzaingó, mientras Daniel sobrevivió de milagro con una herida que los médicos catalogaron como de extrema suerte.
Cecilia Leal, madre de la víctima, denunció abusos policiales posteriores: la comisaría retuvo el celular de su hijo sin avisarle del incidente pese a vivir a cuadras, mintió en el parte afirmando que Juan Cruz intentó sacar una pistola inexistente y la trató como si fuera 'malviviente'. Ella salió a buscarlo alertada por amigos, ya que nadie oficial la notificó a pesar de las dos horas transcurridas, y exige cambios sistémicos para que no se repita.
Daniel, quien conoció a Juan Cruz desde los seis años, lo describió como un pibe sano, estudioso, trabajador y con familia excepcional, parte de un grupo de amigos leales que llenó el velorio. Admite dolor físico por la herida pero enfatiza que el 'dolor del alma' perdurará de por vida, y cuestiona cómo seguir adelante tras ver morir a su amigo, aunque no dimensiona aún su propia supervivencia.
Ambos insisten en que no hay justificación para el pánico paranoico del policía, que todos los efectivos consultados por Daniel coinciden en que su reacción fue irracional e injustificable. Reclaman no solo prisión perpetua para el agente, sino justicia real: que estos hechos no vuelvan a ocurrir, más allá de venganzas personales.