Manuel Adorni, jefe de Gabinete y vocero presidencial, provocó un fuerte cimbronazo político en el gobierno por dos errores consecutivos: subir a su esposa al avión presidencial y un video que lo muestra subiendo a un jet privado con el periodista Marcelo Grandío. Fuentes de Casa Rosada confirman que lo sostendrán, pero ministros sospechan fuego amigo y desconfían entre sí.
Adorni admitió que su frase "deslomar" sobre gastos fue un furcio desafortunado, pero desató investigaciones judiciales y de la Procuraduría Administrativa. El panel cuestiona quién filmó el video del jet en un aeropuerto restringido, apuntando a posibles filtraciones de la SIDE controlada por Santiago Caputo, la PCA de Patricia Bullrich o internas por la candidatura de Adorni a jefe de gobierno.
Se revelan vínculos: Grandío tiene contratos con TV Pública, dependiente de Adorni, generando sospechas de conflicto de intereses. Falta la factura del vuelo privado del 12 al 17 de febrero a Punta del Este, y Adorni contradijo si pagó con plata propia o del Estado. El gobierno, que se presentó anti-corrupción, enfrenta demandas de transparencia en estos usos de bienes públicos.
Ministros se preguntan si Karina Milei sugirió invitar a la esposa de Adorni al presidencial tras quedarse sin pasaje. El escándalo opaca otros temas y pone en duda la candidatura de Adorni en 2027, con todos desconfiando de todos en el Ejecutivo.