Volkswagen, la mayor productora de automóviles de Europa, anunció la eliminación de 50.000 puestos de trabajo en Alemania hacia 2030 como parte de un plan para reducir costos ante presiones clave como la competencia china, la débil demanda europea y los aranceles estadounidenses.
Los despidos impactarán no solo la marca principal, sino también Audi, Porsche y la filial de software Cariad. El grupo enfrentó un año complicado con una caída del 44% en su beneficio neto en 2025, afectado por cargos extraordinarios del cambio de estrategia eléctrica de Porsche, aranceles de EE.UU. y costos de reestructuración.
La empresa busca ahorrar hasta 6.000 millones de euros al año para 2030, tras recortar ya 1.000 millones en 2025. Enfrenta un mercado global desafiante, perdiendo terreno en China y ventas en Norteamérica por aranceles, y planea reorganizar su estructura, acelerar recortes y relocalizar producción en EE.UU. con la marca Scout para SUV y camionetas eléctricas desde 2027.
Esta crisis en fábricas europeas se asemeja a la situación en Argentina, con pérdida de puestos de trabajo en el sector.