El presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y otros dirigentes fueron indagados por el juez en una causa por irregularidades administrativas, repitiendo un modelo de defensa común para argumentar que no hubo delito.
Los acusados presentaron defensas técnicas por escrito ante la prensa limitada, y ahora el juez tiene un plazo de 10 días no ordenatorios para decidir si los procesa, pudiendo extenderse sin detenidos.
Tapia tiene más riesgo de procesamiento por su rol presidencial, manteniendo prohibición de salida del país que le impide compromisos internacionales como el Mundial, mientras otros como el tesorero podrían tener mayor responsabilidad.
En caso de procesamiento, implica juicio con penas de 2 a 6 años de prisión, apelable, y complica salidas al exterior para Tapia.