La ONU reportó más de 4 millones de personas desplazadas internamente en países como Afganistán, Pakistán, Líbano e Irán desde la escalada militar en Medio Oriente que cumple dos semanas, según el portavoz Estefan Dujarric. Además, 117.000 personas buscaron refugio en otros países, de acuerdo con ACNUR.
La región ya albergaba una gran población necesitada de asistencia humanitaria, y la reciente violencia afecta a civiles e infraestructura frágil. Panelistas destacaron conflictos históricos como el entre Irán y monarquías petroleras, falta de libertades en Arabia Saudita e Irán, problemas con baluches en Afganistán, chiitas en Irak, kurdos en varios países y tensiones Turquía-Kurdistán.
La policía de Kabul denunció la muerte de cuatro civiles, incluidas mujeres y niños, en un bombardeo pakistaní contra viviendas en el oeste de la ciudad, con 15 heridos más. El gobierno talibán acusó a Islamabad de ataques a ciegas en Kabul, Kandahar y otras zonas, continuando crímenes previos.
Se mencionaron divisiones religiosas entre chiitas y sunitas, geopolíticas con India-China-Pakistán en BRICS, y la oferta de Pakistán de apoyo nuclear a Irán.