Soraya Aibar, directora de África Mundi, analizó el impacto económico de la guerra en Medio Oriente sobre África, destacando cómo el fortalecimiento del dólar encarece la deuda externa de países africanos en un contexto de alto riesgo de sobreendeudamiento según el Banco Mundial.
Más de la mitad de los países africanos elegibles para financiación están en estrés de deuda, con vulnerabilidades preexistentes agravadas por la crisis. Aibar enfatizó que los hidrocarburos africanos, de productores como Nigeria, Argelia, Angola y Libia, ganan visibilidad pero de forma limitada.
Aunque el petróleo supera los 100 dólares, muchos exportadores africanos importan combustibles refinados, por lo que el beneficio no llega directamente a los ciudadanos. Para convertir esta oportunidad en ventaja real, África necesita refinerías, infraestructuras, seguridad, estabilidad regulatoria y logística.
Sin esos cambios, el continente seguirá visto como proveedor de emergencias, no como actor energético con capacidad de decisión.