Un misil iraní impactó esta mañana en Tzachir, norte de Israel cerca de Líbano, causando daños en cinco manzanas a la redonda, con 62 heridos: dos de gravedad y 58 leves, en una localidad árabe-israelí de convivencia musulmana, judía y cristiana.
Nelson Castro mostró en vivo la destrucción fenomenal: autos calcinados, casas con cráteres, ropa y zapatos tirados, hojas de colegio volando, y un olor insoportable a quemado y combustible. Niños entraron curiosos a las ruinas como una aventura, naturalizando la guerra, mientras sonaba el llamado a la oración y un sacerdote ortodoxo rezaba en el sitio.
El líder cristiano ortodoxo entrevistado por Castro expresó pena por la tragedia, recordó que cristianos y musulmanes son hijos de Abraham que deben vivir en paz, porque la violencia llama a la violencia y el amor de Jesús es lo más poderoso. Pidió sentarse a una mesa para resolver todo.
Se escuchan sirenas israelíes y vuelos preparatorios para ataques masivos al sur de Líbano. EE.UU. atacó 15.000 objetivos iraníes, con reportes de que el líder Ali Jamenei sufrió heridas en párpado, rostro y tobillo, aunque no aparece en público en el día de la marcha en Teherán.
La zona permanece tensa con alarmas que evitaron más muertes, y Castro destacó la convivencia religiosa en medio del caos.