Un profesor, inicialmente sospechoso de ser ladrón, protagonizó una persecución policial de varios kilómetros desde Avellaneda y Quilmes hasta Wilde, circulando en zigzag en un Fiat Cronos negro y arrojando objetos por la ventana, lo que generó sospechas.
La persecución culminó en un choque violento en la intersección de Raposo y 177, donde el Cronos impactó contra un patrullero policial, dejando dos policías heridos con sangre visible y al conductor también lesionado y detenido. El patrullero luego chocó contra una Stepway estacionada de Ramón, causando daños totales al vehículo y afectando una camioneta de trabajo de su hijo.
Ramón relató que el impacto derribó un poste de luz y dañó su propiedad, pero la pared y una planta amortiguaron el golpe. La policía realizó peritaje anoche, y Ramón espera asistencia del seguro para remover los vehículos.
No se confirmó si el profesor era ladrón, pero huyó velozmente de la policía, terminando en este siniestro múltiple.