Un policía de la Ciudad de Buenos Aires, identificado como Lucas Gómez González, mató a tiros a Juan Cruz Leal, un joven de 20 años, en Ituzaingó, al confundirlo con un ladrón mientras volvía en moto de jugar al fútbol junto a un amigo.
El oficial, de civil y con su esposa en otra moto, disparó dos veces con su arma reglamentaria Bersa, hiriendo mortalmente a Leal en la ingle y a su compañero en el tórax; el policía luego asistió a las víctimas sacándose la remera para hacer un torniquete, pero el joven falleció por pérdida de sangre.
Vídeos grabados por un vecino muestran al policía gritando por un arma inexistente, mientras los chicos repetían que venían de jugar a la pelota y no eran chorros; no se encontró ningún arma en los jóvenes, que llevaban botines y una botella de agua.
El sobreviviente, fuera de peligro, declarará como testigo junto a la esposa del policía; el incidente, calificado como gatillo fácil, ocurrió a las 22:30 en una calle de Ituzaingó y generó conmoción por la reacción del oficial al percatarse del error.
En la escena quedaron 15 casquillos, el teléfono de la víctima con foto de su novia y manchas de sangre, confirmando el trágico desenlace de dos pibes inocentes baleados por error.