El gobierno peruano anunció que restablecerá completamente el servicio de gas natural en todo el país a partir del sábado, tras dos semanas de crisis energética provocada por una fuga en el gasoducto de Camisea.
Pese al anuncio, algunos peruanos expresan escepticismo y lo consideran un problema estructural que afecta el suministro.
Un mototaxista relató que espera más de cinco horas en colas para cargar combustible y que la crisis le reduce sus ingresos familiares desde inicios de marzo.
La fuga paralizó el transporte de gas esencial para la generación eléctrica, industria, comercio y transporte, obligando a taxistas a usar gasolina ante la falta de gas natural vehicular.